Las Termas Romanas

Las Termas Romanas

El arte romano podía ser observado en todos los campos de esta hermosa ciudad y se mantuvo inspirado en la bella Grecia sobre todo durante la época Helenística, sin embargo, los romanos se diferenciaron de ella gracias a el sentido utilitario además de un mayor sentido ornamental. Años después el desarrollo urbano sirvió de impulso a la transformación de casi toda la arquitectura pero manteniendo siempre esa inspiración que había perdurado a través del tiempo, demostrando que los romanos poseen una gran capacidad innovadora sin importar la invasión de los griegos a sus tierras; poco a poco las soluciones arquitectónicas mas comunes fueron evidenciadas solamente en espacios cerrados, como por ejemplo: para poder levantar edificios colosales se comenzó a utilizar diferentes modelos arquitectónicos como las bóvedas o cúpulas construidas a base del hormigón o el ladrillo.

Para los emperadores de la época lo más importante era potenciar el crecimiento de nuevas ciudades y por ello empezaron a introducir edificaciones muy diversas: circos, teatros, foros, etc, siempre tomando en cuenta a las edificaciones que podrían ser utilidad para todo el público como por ejemplo: acueductos, puentes, arcos, columnas y calzadas. Sin embargo, por encima de todo ello siempre había una actividad principal que no podría dejarse a un lado: el ocio, para ello se puso esfuerzo en la creación de un edificio que se caracteriza por su utilidad práctica a la hora de fomentar el desarrollo de la vida a nivel social, para los romanos las actividades de ocio más importantes era el deporte y el baño colectivo, por ello una forma práctica de combinar estos dos elementos era la fabricación de diferentes baños públicos alrededor de la ciudad, baños que fueron denominados “Termas romanas” por sus habitantes.

La denominación “Terma” es de origen griego que en su traducción significa caliente, la instalación de un baño caliente público procede del gimnasio de la antigua Grecia, la cual estaba compuesto por una palestra, un baño y una exedra donde todos los filósofos griegos discutían temas de interés con sus discípulos. Luego de practicar los ejercicios físicos intensos en la palestra, los ciudadanos pasaban al baño con agua caliente a la exedra el cual era el lugar perfecto para recibir su educación filosófica, para finales del siglo III a.C siguiendo las tradiciones griegas la ciudad de Roma crea diferentes estancias de este tipo pero son ubicadas en grandes campos especiales para practicar deporte, para así garantizar el aseo de todos los deportistas luegos de largas jornadas de juego.

El agua caliente de las termas procedían de la red de acueductos que tenían casi todas las ciudades romanas, el calor era capaz de conseguirse por medio de un sistema de calefacción conocido como “hypocaustum”, que en término griego se traduce a “calefacción desde abajo”, el sistema consistía en un horno calentado por medio de carbón o leña denominado “praefurnium” el cual estaba construido bajo una cámara especial, esta calefacción irradiaba aire caliente que pasaba por una serie de túneles o tubos hechos de barro cocido ubicados bajo las losas del suelo, este espacio subterráneo ocupado por la tuberías sólo medían 75 cm de altura, por medio de dicho espacio pasaba el aire caliente y por ello siempre se mantenían caldeadas siempre las estancias de las termas, por su eficacia este sistema de calefacción fueron usados en villas y en casas de las ciudades romanas por años.

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